Penumbras

Eran cerca de las 8:00 de la noche del viernes 17 de marzo. Iniciaba el fin de semana y las personas se disponían a disfrutar. Muchos regresaban a casa a descansar, luego de una larga semana de trabajo, otros se arreglaban para salir a algún restaurante, discoteca, cine; otros ya se encontraban haciendo ejercicio en la Cinta Costera; incluso se disfrutaba de un juego de béisbol en el estadio. Un viernes cualquiera.

De pronto… penumbra. En cuestión de segundos la ciudad entera se tiñe de negro. Los semáforos apagados, las iluminarias, los callejones, las casas, cines, hospitales, restaurantes, supermercados… todo. Una ciudad completa a oscuras y las personas atrapadas en las sombras sin saber realmente qué había sucedido.

apagon

Resulta que la planta principal generadora de energía había sufrido 2 grandes explosiones. Mientras los bomberos intentaban sofocar el incendio, el personal encargado buscaba la manera de reabastecer a la ciudad de luz.

Mientras aquello sucediera, la ciudad se paralizó. Qué hacer, hacia donde ir, cómo hacerlo si nada se veía. Ningún farol en la calle podía guiarte el camino. Las luces de los carros comenzaron a ser las linternas y las personas de mal vivir, los ladrones, vieron la oportunidad de sus vidas para hacer de las suyas. Las autoridades comenzaron a recomendar “mantenerse en casa y no salir. Si se encuentra en calle, procure ir a casa. Mantener precaución”.

Incendio-Condado-Rey-Panama-Colon_MEDIMA20170317_0210_31

Personas atrapadas en el metro fueron evacuadas. De repente, la reacción en cadena. La planta potabilizadora que abastece agua a gran parte de la ciudad, producto de la falta de energía, se suspendió 100%. El agua comenzó a irse en diferentes puntos de la ciudad. La luz comenzó a regresar paulatinamente durante el transcurso de la noche.

Como sacado de película fatalista, nos damos cuenta cómo una cosa tan esencial como lo es la luz, puede crear caos, y cómo la ciudad no se encontraba preparada para algo así.

Amaneció y todo volvió a la normalidad.

Ese instante de felicidad

Recuerdo cuando en secundaria me daba flojera leer un libro. Fue después de esa etapa de colegio que le agarré gusto a la lectura; quizás porque ya se trataba de libros que eran escogidos por mí, porque me gustó lo que dice la contraportada, porque me llamó la atención un título, o por lo que fuera. Ya no se trata de un libro impuesto para sacar una calificación, mucho menos un libro sobre un tema en particular.

Soy de las personas que le gusta mucho leer novelas con historia, con una trama, con personajes, con detalles de lugares… lugares que existen en la vida real, detalles estos que hacen que la imaginación vuele mucho más. Me hace buscar en internet algún nombre de un lugar mencionado, un paisaje, un hotel, un restaurante, un platillo… y me voy haciendo una imagen en mi cabeza de lo que se va desarrollando e incluso la imaginación vuela mucho más.

Es lo emocionante de los libros.

He leído muchos, pero en esta ocasión recomiendo para aquellos amantes a la literatura, la obra de Federico Moccia “Ese Instante de Felicidad”.

Federico Moccia, un escritor italiano, autor de títulos muy conocidos y que inclusive han sido llevados al cine.

En esta vuelta, un día cualquiera me encuentro en un supermercado en la sección de libros (sí, este supermercado es genial y tiene una breve sección de literatura) y leí el título… “Ese Instante de Felicidad”. El sólo nombre me hizo acercarme a leer su contraparte, lo que me atrapó.

La historia encierra la vida de Niccoló, quien ha pasado por un momento difícil en su vida: la muerte de su padre. Ahora le toca ser el hombre de la casa, cuidar de su madre y enfrentar los embrollos en los que se meten sus hermanas. Como si fuera poco, su novia de años lo ha dejado, sin darle un motivo aparente, simplemente le dice “Lo siento”, y así sin más se marchó. Le toca continuar con su vida en sus dos trabajos, el quiosco de periódicos familiar por las mañanas, y como agente inmobiliario por las tardes.

Un día, junto a su mejor amigo Gio, conocen a dos chicas extranjeras españolas que se encontraban de viaje por Roma (es genial, la historia se desarrolla en Italia, por lo que se imaginaran los lugares que mencionan.. me ha permitido viajar a Italia sólo con la imaginación).

Estás chicas españolas, Paula y María hacen una buena amistad con Gio y Nicco, viviendo muchas aventuras, paseos y demás… surge una atracción física entre María y Niccoló, sin embargo él sigue recordando a Alessia, y tratando de entender por qué lo botó y que habrá querido decir con “Lo siento”.

Llega el momento en que Nicco se da cuenta de que sus sentimientos hacia María son más fuertes que una simple atracción física, pero en ese momento su chica desaparece sin dejar rastro… ¿Qué hará Niccoló?

“Necesito desesperadamente un sueño, porque sin un sueño no se va a ninguna parte”.

Les invito a leer esta interesante historia. Seguro no se arrepentirán.

ese-instante-de-felicidad

No te conformes

Por favor no te rindas, no cedas.

Cuando se tiene planes, proyectos.. o inclusive sueños; quizás para algunos puedan parecer absurdos, ridículos, difíciles, imposibles. Quizás para ti te parezcan así. Pero no… nada es imposible; podrá ser complicado pero no imposible. Y quizás por lo complejo, o quizás por no saber siquiera por donde comenzar, es que uno tiende a pensar que mejor es conformarse con lo que se tiene y ya.

 

Dirá uno, “que más da… total, no estoy mal tampoco”. No estas mal pero, te conformas con eso?, no aspiras a algo más? Algo nuevo, algo distinto.

 

No te conformes y tampoco permitas que nadie te quite tus sueños, tus ilusiones, tus deseos, tus anhelos, tu espíritu, tu energía, tu entusiasmo… tu otro yo.

 

Sí.. ese otro yo existe, y está dentro de ti. Ese otro yo es ese tú haciendo lo que desea. Entonces.. por qué no ir en busca de ese otro yo.

 

No te conformes.

 

Sal de tu zona de confort y busca otra zona… complicada posiblemente, pero que si es lo que quieres alcanzar, te llenará de dicha y plenitud. Quien dice que la vida es fácil. Acaso lo fácil tiene su recompensa?… cuando cuesta y lo logras, no es acaso más gratificante?.

 

“Y si no lo logras?” Ahí está tu otro yo.. tu yo actual, dando miedo, incertidumbres, dudas, conformismo…

 

No te conformes!

Silencio

El silencio carcome, el silencio “grita”, el silencio mata.

Encerrada en una burbuja difícil de romper, sientes con impotencia que nada puedes hacer. Pues en lo profundo de tu ser sabes que lo mejor es soportar un poco más. Que si no lo haces, qué más podría pasar.

Las horas se vuelven eternas, los días largos y tu rutina devastadora.

Pero si gritas y nadie te escucha, ¿de qué sirve gritar?

El pecho apretado, la respiración corta y el frío en tus manos. Aquel silencio largo comienza a sentirse cada vez más. Que por muy silencioso que sea para otros, dentro de ti se siente muy ruidoso.

Ay silencio angustiante, qué haces, me vas a acabar!

Soy más fuerte de lo que crees. Piensas que puedes conmigo y estas equivocado. Si es posible gritaré y me revelaré. Ya está bueno que me atrapes. Soy libre y valiente.

Silencio, apártate. Silencio, no sigas más.

Me encontré…

… y me volví a perder.

Todo sucedió como por arte de magia. Llevaba años buscando salir de mi país, porque nunca me ha gustado realmente.. o quizás nunca me he hallado. Cansada de lo mismo y con alma aventurera, necesitaba salir a explorar otros mundos; a conocer y a salir de mi zona de confort… al menos por un tiempo.

Por muchos años busqué la manera de cómo hacerlo. No se me ocurrió otra que recurrir a los estudios en el extranjero… una maestría quizás. Algo que me representara un tiempo algo “largo”; al menos más de 6 meses.. para estar lejos. Al final fueron 3 años.

Después de tantos intentos fallidos, llegó el día… el año en que, de manera extraña (o milagrosa), todo comenzó a darse como viento en popa. No sé si sería una señal, si era el momento elegido para mi, o como se le quiera llamar. Lo cierto es que las cosas se dieron, y me entró miedo. Un miedo de ansiedad, porque no podía creer que algo tan bueno me estuviera sucediendo a mi. No era creíble… cómo era posible. Y aunque se estuviera dando, no lo creía posible hasta que fuese real.

16299411_656900801156437_7358763891717714609_n

Mientras mi familia estaba triste porque me iría lejos, yo por el contrario, y a pesar que los extrañaría, me sentía feliz.. como nunca antes me había sentido en mi vida. Despidiéndome en el aeropuerto, di media vuelta y, aun con incertidumbre grande, me fui llena de sueños, de felicidad.. de añoranzas.

La primera noche lejos de casa me entró la nostalgia. Nostalgia aquella que, aun así, no me hizo arrepentirme de mi aventura intrépida. Secándome las lágrimas, fue la última vez que lloré por buen tiempo.

Pasaron los días, los meses… y cada vez fui descubriendo nuevas cosas, conocí nuevos lugares, nuevas culturas, nuevas personas, nuevas experiencias. Y algo más maravilloso descubrí: me encontré. Descubrí que era capaz de hacer cosas que jamás imaginaría, que era una persona fuerte que podía valerse por si misma. Descubrí que podía sentirme feliz con mi día a día. Descubrí que no necesitaba más.

Fue en ese momento que por primera vez en mi vida, y recordando atrás.. siempre me decía.. cuándo llegará el día en que diré “no necesito nada más”… y ese momento llegó.. allí, en ese instante. Por primera vez en mi vida, y sin necesidad de muchas cosas conmigo, me dije “Gracias Señor, porque no necesito más y por primera vez me digo, soy feliz”.

Sentía miedo de regresar. Sentía miedo de volver a sentir como me sentía. Sentía miedo de volver a sentir depresión, letargo, rutina, poca ilusión. A dedicarme a algo que me quita la sonrisa diariamente.

Pero ese día llegó. Volví. Me convertí en esa pieza con forma extraña que no termina de encajar en el rompecabezas. Sigo siendo la misma, pero no soy la de antes… si es que se entiende.

Y vi a mi familia. Que felicidad, volver a ver a mi familia y estar a su lado. Pero que tristeza volver a estar donde no me hallaba. Amo mi familia y es lo que me mantiene aquí, realmente. De repente me di cuenta que estoy dividida en 2. En una especie de limbo, se podría decir. Donde allá me encuentro y soy feliz, pero no está mi familia. O acá, junto a mi familia, mis seres queridos… pero no estoy yo. La vida es así.

Nuevamente me he perdido. Y aunque desde que regresé, he pasado momentos muy alegres con mi familia, aveces agota intentar disimular que te sientes completa.. que te siempre completamente “feliz”… que “ya no pides más”.

Donde me encuentro?

untitled-5

Diciembre

67124629cc027be89120824f853a747c

¡¡¡Llegó diciembre!!! Gritan muchos así en las redes sociales cuando al fin llega el último mes del año.

La llegada de diciembre significa para unos un mes de alegrías, de ilusiones y esperanzas, de agradar al prójimo; para otros representa un mes caótico. Y sí señores, es un mes caótico porque, precisamente por la idea de agradar y regalar, todo se ha vuelto comercial.

Entonces vemos esos tráficos infernales que se producen en las calles, esos mall super llenos, el caos para conseguir estacionamiento, y ni hablar del suplicio para comprar algo: largas filas para probarse una ropa, el atropello dentro de las tiendas y la interminable fila para pagar un producto.

Sí, diciembre es un caos… hay que aceptarlo.

Quizás si todo fuese más espiritual, lo que es el verdadero significado de la fecha; el hecho de compartir y disfrutar la alegría del nacimiento del Niño Jesús. Si se quiere dar un regalito, que se dé. Pero que eso no sea el punto importante para las personas.

Porque existe el caso que lo que realmente le interesa a la persona es que sea 25 para abrir los regalos: que cuántos regalos recibí, que si “fulano” me regaló, me compromete a hacer lo mismo.

El regalar algo se convierte en ocasiones, en una obligación social, más que en un interés que te nace por el cariño que sientes hacia una persona.

Particularmente soy el tipo de personas que le gusta agradar a un ser querido y procuro un detalle. No me mato buscándole regalo a medio mundo sólo porque si. Y también adoro los días previos donde toca decorar, adornar y ordenar la casa para la ocasión. Me encanta ver las luces del árbol y armar un lindo pueblito en mi nacimiento. Ahí es donde siento esa emoción por la fecha.

Hubo una ocasión en mi vida donde no se dio regalos en navidad. Independientemente de aquello, fue una navidad muy linda porque estaba la familia que es lo más importante, y estaba ese hermoso nacimiento haciéndose presente como siempre.

La navidad es eso… diciembre es eso. Al final cada quien lo celebra a su ritmo, a su gusto, con o sin caos. Pero lo más relevante de todo es eso, ver los rostros sonrientes en nuestros seres queridos, nuestras familias, nuestros hijos; sin olvidar la idea principal de la fecha: que ha nacido aquel niño que vino a salvarnos. Recordémolo en algún momento de la noche buena y del día de navidad y agradezcamos el estar bien, el tener salud, vida, hogar y comida; porque recordemos que muchos no corren con la misma suerte.

Es diciembre señores… mes del caos, mes de alegrías… y el mes de mi cumpleaños, jajaja.

A disfrutar!!!

2cb96e17c2beb958e5cc3d23acff1ddc